Método
Primero entendemos cómo trabaja tu empresa.
Empezamos entendiendo cómo trabaja tu empresa, acotamos lo que merece cambiar y seguimos ahí cuando la solución entra en producción.
Comentar un proyectoUn recorrido visible.
No planteamos una implantación antes de saber qué ocurre en la empresa. Cada fase deja una decisión comprensible y una forma concreta de comprobar el avance.
Hablamos con quienes hacen el trabajo y seguimos un caso de principio a fin. Identificamos personas, sistemas, datos, esperas y excepciones antes de decidir si el problema es organizativo o tecnológico.
Entregable Mapa del proceso y frenos observados.Acordamos qué merece cambiar primero, qué herramientas pueden aprovecharse y qué queda fuera. La propuesta distingue desarrollo, integración, licencias, responsabilidades y mantenimiento.
Entregable Alcance, exclusiones y criterio de validación.Construimos o configuramos la solución sobre situaciones reconocibles: un pedido incompleto, una incidencia, una autorización o un documento que necesita llegar a otro sistema.
Entregable Flujo validado con datos y excepciones acordadas.Preparamos los accesos, revisamos el impacto sobre la operación y acompañamos al equipo durante el arranque. Si aparece una incidencia, está claro quién responde y cómo volver atrás.
Entregable Plan de puesta en producción y retorno seguro.Comprobamos si el equipo utiliza la solución, si se reducen los pasos repetidos y si las excepciones quedan visibles. Después atendemos incidencias, cambios y mejoras desde el mismo equipo.
Entregable Indicadores de continuidad y siguiente mejora priorizada.Qué debería quedar claro en la primera conversación.
Una primera revisión no es una venta de licencias ni una demostración preparada. Sirve para distinguir el síntoma del problema y decidir si merece la pena estudiar el caso con más detalle.
Puedes empezar por el diagnóstico inicial o revisar ejemplos de software que ya mantenemos en producción.