Guardar no es recuperar
Que un archivo aparezca también en un NAS, en una carpeta sincronizada o en otro servidor no explica qué ocurrirá si se elimina, se sobrescribe o deja de estar disponible.
Si una eliminación se replica al segundo destino, ese destino no permite recuperar la versión anterior. Si ambas ubicaciones comparten credenciales, una misma cuenta comprometida podría afectar también a la copia.
La prueba es la restauración
Una prueba útil identifica qué se quiere recuperar, desde qué fecha, quién realiza la restauración y cuánto tarda. Recuperar un archivo no demuestra que se pueda arrancar un servidor completo o volver a poner en marcha el ERP.
Cada resultado debería quedar anotado: punto elegido, tiempo empleado, errores y validación de la información. Esa evidencia permite saber si el procedimiento sirve para la operación real.
Qué conviene revisar antes de darla por buena
La revisión tiene que aclarar qué datos entran en la copia, cuánto tiempo se conservan las versiones, dónde se almacenan y quién puede modificarlas o borrarlas.
También hay que comprobar si la política cubre bases de datos, permisos, documentos y aplicaciones críticas. Una copia es útil cuando se ha probado y cuando su recuperación encaja con el tiempo que la empresa puede permitirse estar parada.
